08/04/2010
Educación Inclusiva
La integración de los chicos con capacidades diferentes en el aula y el rol de los docentes
Para introducirnos en el tema de la educación inclusiva hay que revisar los conceptos de discapacidad dentro de nuestra sociedad, tanto para su tratamiento como para intervenciones educativas y/o sociales.
Desde el plano jurídico, la Ley 22431/81 entiende como persona con discapacidad a quien padece una alteración funcional permanente, transitoria o prolongada, física, sensorial o mental, que en relación a su edad y medio social implique desventajas considerables para su adecuada integración familiar, social o laboral. Esta definición es parte del modelo médico que se opone al modelo social. El primero nos presenta a la discapacidad como un problema de la persona, causado por una enfermedad, trauma o estado de salud. Por su parte, el modelo social la considera un problema social en el que el ambiente de la comunidad tiene incidencia, y es responsabilidad de ese grupo crear las condiciones ambientales necesarias para la participaron plena de estos individuos en todas las áreas de la vida social.
De esta manera, de la unión de estas dos tendencias surge la definición de la discapacidad, que contempla la condición de salud del individuo y los factores personales, como así también los elementos externos en los que vive el sujeto.
Un entorno con barreras puede limitar el desarrollo del individuo. Es nuestro compromiso como docentes participar en la construcción de una escuela y una sociedad más inclusiva.
Reflexionar sobre la educación inclusiva dentro del sistema de enseñanza es todo un desafío para nuestra labor docente, ya que todavía ni siquiera está definido el rol y el alcance de la escuela inclusiva. Es un campo en el que se avanzó muy lentamente.
Un punto fundamental a dilucidar es la diferencia entre integración e inclusión. El primer término se refiere a que el chico con capacidades diferentes debe integrarse a la escuela teniendo las adecuaciones necesarias para su condición educativa, hay que tener en cuenta que el colegio es una institución organizada para el chico típico. En cambio, el concepto de inclusión implica que la escuela tenga las condiciones para recibir a un chico con capacidades diferentes. Considerando sus aptitudes, el niño se integra a un lugar preparado para él, que responde a sus necesidades educativas especiales, siendo el colegio un lugar para la diversidad.
Nuestros procesos de enseñanza y de aprendizaje se dan en un ámbito donde la escuela está organizada para el chico típico. Y el niño especial es el que debe integrarse. Este concepto nos muestra una diferencia fundamental. En el primer caso, el chico se adecua al currículo. En cambio, en una escuela inclusiva, el chico utiliza del currículo aquello que le es necesario para su desarrollo.
Se ha mencionado la palabra desafío. A la hora de abordar esta problemática todos los actores del proceso tienen que tener en claro los propósitos:
- Integrar / incluir a estos chicos en la escuela tradicional y en la sociedad.
- Respetar los principios de la educación de inclusión, promoviendo talleres con orientación laboral.
- Buscar apoyo en directivos y docentes.
- Capacitar a los docentes integradores y que éstos puedan contar con las herramientas para desarrollar su labor.
Es fundamental llevar adelante un plan de objetivos para que el chico pueda continuar con sus pares de edad cronológica como así también comprender que estos chicos con necesidades educativas especiales tienen los mismos derechos que los demás y que la escuela es uno de los agentes socializadores más importantes.
Los docentes debemos superar como centro de interés los contenidos del currículo, no poniendo el énfasis en que los chicos especiales alcancen contenidos de enseñanza al igual que sus compañeros sino en utilizar los contenidos buscando la calidad de vida del chico, elaborando propuestas pedagógicas que tengan contenidos para recibir una educación de calidad.
Finalmente, no debemos olvidar que se debe perfeccionar continuamente el trabajo en equipo, entre el docente de aula, el integrador y los profesionales afines, apoyándose en los padres como parte fundamental del desarrollo del niño.
Integrar, incluir, respetar, orientar, apoyar y capacitar son verbos claves para entender la importancia y los roles que tiene cada uno de los maestros en la educación inclusiva.
Debate y reflexión
SADOP viene trabajando el tema de la educación especial desde hace un tiempo. La seccional La Pampa realizó en 2009 el seminario “Pensando la escuela inclusiva hoy. Dónde estamos y dónde vamos” con el objetivo de generar un espacio de reflexión y discusión para elaborar una propuesta de planeamiento institucional y, de esta manera, mejorar esta técnica psicoterapéutica que en esa provincia se trabaja desde hace 14 años y abarca a 846 alumnos (468 varones y 378 mujeres) entre el Nivel Inicial, Primario, EGB , Polimodal, Secundario y Educación de Adulto.
En el seminario participaron 60 docentes quienes analizaron el escenario actual en el que desarrollan las políticas y las prácticas educativas, culturales y sociales en el marco de la educación especial. Además, los maestros debatieron y compararon la implementación de esta técnica en distintas provincias.
Asimismo, la delegación Catamarca realizó en octubre de 2009 el 1er Congreso de Educación Especial con diversas conferencias y ponencias de especialistas en torno a la integración escolar, pensando en un modelo pedagógico que busque favorecer el desarrollo social, afectivo y cognitivo de los alumnos.
Por Jorge Kalinger
Secretario General de SADOP La Pampa y Prosecretario de Tesorería y Organización
Consejo Directivo Nacional – SADOP
Publicado en la revista La Tiza
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