21/05/2010
Adicciones y uso problemático de las drogas
“La escuela debe repactar el vínculo con los padres”
Entrevista: Mara Brawer, Subsecretaria de Equidad y Calidad del Ministerio de Educación de la Nación
Junto con un equipo de especialistas, Brawer creó en octubre del año pasado el Programa de Prevención del Consumo Problemático de Drogas. En ese contexto planifica campañas para que los docentes puedan hablar del tema sin prejuicios frente sus alumnos.
¿Cómo catalogan el tema adicciones dentro del Ministerio?
No se habla de adicciones, se habla del uso problemático de drogas. Hay un cambio de paradigma en la concepción acerca de cómo trabajar todo lo ligado al consumo de drogas. Es un tema complejo, tiene múltiples aristas y debemos manejarlo de manera multidisciplinaria. También es fundamental tratar de desarmar ciertos prejuicios y estereotipos que tienen la comunidad docente, los profesionales de la salud y la sociedad en general, según los cuales hay una unión inmediata entre el consumo de drogas y la adicción. Sabemos que no toda persona que consume es un adicto. Unir el consumo a la adicción genera que se proyecten estrategias erróneas para abordar el tema. Por eso, a través del programa que se creó en el Ministerio, nosotros hablamos del uso problemático de drogas.
¿Cómo trabajan desde el Ministerio en la prevención?
Nosotros lo hacemos desde el uso problemático de todo tipo de sustancias. Porque hay distintos usos: hay usos, abusos, hay adicción. Entonces, ya el hecho de trabajar sobre esta distinción es importante.
¿Cómo se diversifican estos diferentes “usos” de drogas?
El mayor problema con los menores es el consumo de alcohol y el consumo de drogas legales: las pastillas de venta farmacéutica que los chicos obtienen de los botiquines de sus casas.
¿Entonces lo que más consumen los jóvenes es alcohol y no drogas?
Sí, el mayor problema es el consumo de alcohol. El análisis que hay que hacer con respecto al consumo es cualitativo y debe poner el acento en el vínculo que tiene el sujeto con la sustancia, y no en la sustancia en sí misma. Las preguntas que nosotros hacemos son: ¿quién consume?, ¿qué consume?, ¿cómo, cuándo y dónde consume? Porque hay ciertas sustancias que si se prueban una sola vez no podrían ser denominadas como de “uso problemático”. Por el ejemplo del alcohol. Supongamos: tomar una vez alcohol no es un problema, es más, tomar un día una botella de alcohol podríamos decir que puede generar un malestar estomacal, pero no es un problema, si es en una casa, la persona no sale, etcétera. Ahora, ese mismo consumo, si uno sale a manejar un auto se convierte en problemático.
¿Qué debe hacer la escuela frente a este tema?
Uno de los compromisos de la escuela es trabajar para que los chicos tengan conductas responsables en relación consigo mismos y en relación con los demás. Si bien hay ciertos consumos que son por única vez y no generan peligros, si estos mismos se convierten en frecuentes son problemáticos, y hay otros consumos que sin ser frecuentes se convierten en problemáticos.
¿El paco es una problemática importante en las escuelas o es sólo una construcción mediática?
El paco es importante y es grave justamente porque el efecto dañino es inmediato, pero el consumo no es masivo. Hay ciertas cuestiones que preocupan por la nocividad y su inmediatez, y otras que preocupan por su consumo masivo.
¿Al tabaco también lo consideran como una adicción dentro de las aulas?
Sí, acá se trata el uso problemático de drogas. Drogas son todas aquellas sustancias que provocan una alteración física o psíquica. Por eso el cigarrillo también forma parte, nosotros no hacemos distinción entre sustancias. Obviamente que no es lo mismo una droga legal que una ilegal, pero cuando trabajamos en la prevención se hace sobre cualquier tipo de consumo problemático.
¿Cuál es el programa que propone el Ministerio de Educación?
Desde el Ministerio trabajamos con los docentes, y para que ellos, a su vez, puedan trabajar con los chicos tienen que desarmar todos sus prejuicios y estereotipos para poder generar un diálogo franco. Nosotros estamos en contra de todas las campañas prohibicionistas, porque fracasaron. Esas campañas que dicen “vida o droga” han fracasado. Primero, porque ponen el foco en el objeto, y sabemos que todo objeto sobre el cual se pone el acento insistentemente se convierte en un objeto valorado, atractivo. Segundo, porque son campañas mentirosas, porque los chicos saben que vida o droga es una dicotomía falsa… Porque las drogas son problemáticas en tanto uno determine el vínculo entre la sustancia y el que la consume.
¿Entonces sus campañas no estarían plasmadas en afiches?
Justamente, nosotros no vamos a hacer afiches, porque no queremos hablar de drogas en la escuela, queremos hablar de consumos problemáticos. Queremos hablar de proyectos de vida y de responsabilidad. No queremos llenar las escuelas con fotos de drogas con un cartelito que diga “prohibido”, porque ahí lo único que estamos haciendo y valorizando es el objeto. Nosotros vamos a trabajar con los chicos para que se informen acerca de los consumos problemáticos, que cuestionen aquello que la sociedad estimula a consumir, que aprendan a ser ciudadanos responsables, que se cuiden a sí mismos y a los demás. El programa va a producir mucho material para que los docentes se capaciten y puedan brindar información adecuada y creíble para los chicos.
¿En qué se basan los cambios de ejes de las campañas de prevención?
Basándonos en los estudios más recientes sobre cómo encarar la problemática con respecto a la droga es que nosotros trabajamos en proyectos de prevención donde los chicos no son objeto de la prevención sino sujetos del abordaje de una temática que nos afecta a todos. Porque otro de los mitos que hay que derribar es que el consumo de drogas es exclusivo de los jóvenes. Sabemos que el consumo de psicofármacos por parte de los adultos es gravísimo en nuestro país… Y también nos enteramos que el consumo de Viagra también es muy problemático. Entonces, dentro de cada nivel educativo hay que hablar con los chicos con franqueza, con información cierta y válida para ayudarlos a que tomen decisiones informadas y, fundamentalmente, hay que promover en los chicos conductas de responsabilidad, cuidado de sí mismos y de los otros. No prohibir, sino trabajar en proyectos que ayuden a los chicos a ser responsables y a tomar decisiones informadas.
Primera parte de la entrevista a Mara Brawer, Subsecretaria de Equidad y Calidad del Ministerio de Educación de la Nación.
Nota publicada en la revista La Tiza
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