13/08/2010
Ni buenos ni malos: distintos
Horacio Ghilini, Secretario General de SADOP, escribe sobre dos ejes muy actuales y que se interrelacionan: el advenimiento de la TV digital y la Reforma de la Escuela Secundaria.
La digitalización televisiva viene a completar un proceso que debemos comprender. Porque al “incorporar” nuevas tecnologías, es decir, al hacerlas parte de nuestro cuerpo, nos modifican.
Es evidente que los sujetos de aprendizaje, especialmente en los ambientes urbanos, han mutado en su subjetividad: son formados (¿formateados?) en hábitos de consumo y del espectáculo, lo que nos obliga a plantearnos si verdaderamente tenemos alumnos, es decir, personas que “desean alimentarse para crecer”. ¿No será que en el aula nos encontramos con “consumidores-espectadores” que esperan que la clase se convierta en un shopping o en una pantalla de TV?
¿Qué sentido tiene para ellos que un maestro se convierta en “un libro abierto” si no esperan encontrar el saber en los libros? Si más bien esperan encontrarlo “googleando” por Internet…
El niño-adolescente consumidor-espectador de hoy no es en principio un alumno, y tal vez nuestra primera tarea sea brindarle esa posibilidad: convertirlo en alumno.
Esto significaría preguntarnos si no estamos asistiendo a una ruptura de la relación docente-alumno. Nuestros niños y jóvenes hablan y leen el lenguaje de asociación de imágenes, iconográfico-afectivo, mientras que son analfabetos en el abstracto-racional, el que dominamos nosotros para estructurar el saber. Si nosotros somos analfabetos de su lenguaje y ellos del nuestro, es porque nos hemos distanciado.
Esto significa que debemos desechar una actitud de culpabilidades: ni el docente desactualizado ni el alumno incorregible. Ambos somos víctimas de una transformación que nos excede.
Comprender los cambios subjetivos de la era digital y los cambios comunicacionales, especialmente el del lenguaje visual, debe ser nuestra tarea.
En este marco, poner en discusión la Escuela Secundaria es una buena oportunidad para replanearnos la Formación Docente y la currícula escolar.
Nosotros estamos convencidos de que, hasta ahora, esta modernidad esclaviza desde la estandarización consumista y la pasividad virtual. Pero podemos oponernos: a la estandarización, mediante la diversidad; al consumismo, con una actitud crítica; y a la mirada pasiva de la realidad, a través de la recuperación del protagonismo.
Horacio Ghilini
Secretario General de SADOP
Secretario de Estadísticas, Registro y Defensa al Consumidor de la CGT
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