Noticias Educación
01/09/2010
Reforma de la Escuela Media
La nueva escuela secundaria en debate
Continuando con este debate, SADOP ha desarrollado diversas acciones y actividades para incorporar más voces y más puntos de vista sobre el tema. Las jornadas realizadas en distintos lugares del país –y que continuarán en los próximos meses- nos han permitido confirmar aquellas consideraciones con las que comenzamos nuestra participación en representación de los trabajadores de la educación privada.
1- La necesidad del cambio
Decíamos que nada goza de mayor consenso en la sociedad que la necesidad de cambio en la Escuela Secundaria. El mayor y más profundo cambio es el de considerar esta Nueva Escuela Secundaria como un DERECHO de los adolescentes confrontando con aquella vieja, elitista y pensada para pocos como paso necesario para la universidad. Mirar la escuela secundaria como el Derecho Educativo de las futuras generaciones de argentinos nos obliga a repensar el lugar de la institución educativa, los espacios de enseñanza-aprendizaje, el trabajo docente, la responsabilidad de las familias y la del Estado desde una perspectiva distinta y superadora.

No hemos de considerar este cambio como una experiencia fundacional. Partimos de la Escuela Secundaria que tenemos con sus luces y sombras, con sus experiencias y sus dificultades. Negar lo que tenemos no es una vía apta ya que desconsideraría el esfuerzo del Estado, el de las familias y el de los propios jóvenes. Tampoco se trata de considerar que “está todo bien”, existen dificultades y cierta inercia negativa que habrá que sortear.

2- Todo cambio y modificación trae consigo dos tipos de oposición
La visión conservadora que se sintetiza en la frase “siempre hicimos todo así, ¿por qué cambiar?” y que conlleva una falta de disposición a pensar en los adolescentes como objeto de derecho.

La visión crítica del cambio. Aquí inscribimos nuestra posición. No cualquier cambio, no a cualquier costo, no al “maquillaje”.

El debate ficcional acerca de la duración de los ciclos (6 años de primaria y 6 años de secundaria, o 7 años de primaria y 5 de secundaria) en el que muchos se ocuparon oculta cierta resistencia a la necesidad de debatir la organización de la escuela. Alertamos que en nombre de la calidad educativa pueden introducirse principios y valores que poco tienen que ver con un modelo de educación inclusiva.
En este sentido algunas visiones de “la calidad” –como por ejemplo la evaluación del programa PISA– instalan un concepto de calidad restringido y dependiente. Será necesario construir un modelo evaluativo que incorpore, además de la necesaria evaluación de conocimientos, otros factores a evaluar: participación, inclusión y democratización.

3- La necesidad de movilización de los docentes de escuela secundaria
Hemos insistido con que no existe cambio sin participación de los docentes. La misma resolución aprobada por el Consejo Federal de Educación va en esa dirección cuando insiste en “promover políticas para la participación efectiva, particular y/o colectiva, de los docentes, en los debates y definiciones, respecto de los cambios en la escuela secundaria en general y del trabajo docente en particular”.
En SADOP creemos que la docencia es un trabajo colectivo. Y que las condiciones materiales y pedagógicas para ese trabajo han de favorecer esta respuesta colectiva a situaciones cada vez más complejas.

Siempre se ha considerado a la docencia como un trabajo individual y muchas veces individualista. Las condiciones de trabajo, la situación salarial y la organización escolar no han favorecido el –hoy imprescindible– equipo de trabajo docente. Las experiencias de integración metodológica y curricular en el trabajo docente requieren repensar algunos de los ritos que se repiten cotidianamente.

¿Es posible pensar en áreas de conocimiento y no en materias? Creemos que sí. Que una de las llaves ha de ser la posibilidad de constituir equipos de trabajo docente que favorezcan la integración de contenidos de áreas de conocimientos, de vinculación de experiencias pedagógicas y de prácticas docentes.

También apreciamos una falta de disposición en muchos gobiernos provinciales para la incorporación orgánica y sistemática de los trabajadores de la educación al debate de implementación de la Nueva Escuela Secundaria. En este sentido, alertamos acerca de las consecuencias que conlleva esta práctica demasiado difundida. La letra y el espíritu de la resolución del Consejo Federal incorporan la participación individual y colectiva de los docentes no sólo como una sugerencia sino como una condición para el cambio. Ciertamente, la decisión democrática es más compleja que la unilateral, pero también es cierto que la primera favorecerá a la implementación del cambio.

La transformación será imposible si la institución escolar no presenta disposición al debate de la estructura, espacios y atención a las diversas propuestas pedagógicas innovadoras. En otras palabras: “si seguimos haciendo lo que estamos haciendo nos va a seguir yendo como nos va yendo”.

4- La necesidad de comprensión de las nuevas expresiones de la cultura juvenil
Otro de los aspectos que analizamos en los diversos encuentros realizados por SADOP es el de las nuevas expresiones de la cultura juvenil. En nuestra sociedad existe una, a nuestro juicio, equivocada visión sobre la realidad de los jóvenes, y los medios de comunicación masivos ayudan a parcializar la visión de la cultura juvenil para considerarla frívola, consumista y escasa de visiones trascendentes y profundas. Todo ello es sólo una mínima parte de la realidad.

Hay una infinidad de iniciativas de diversa índole que involucran a adolescentes y jóvenes que tienen, como demasiadas cosas positivas de nuestra sociedad, escasa o nula trascendencia mediática. Quizá la pregunta sea de qué manera la institución escolar incorpora las expresiones culturales de los jóvenes al proceso de enseñanza-aprendizaje. No es solamente usar la computadora en el aula sino abrir los espacios, los canales y las experiencias de participación y comunicación con las que la cultura adolescente interpela al “mundo adulto”.

Así como la masificación de los medios de comunicación trajo aparejado un desafío para la escuela y abrió nuevas perspectivas para el aprendizaje, hoy las nuevas generaciones de “nativos digitales” interpelan profundamente a la práctica docente. La implementación del “Programa Conectar Igualdad.com.ar” sólo puede compararse con la masificación de la televisión de los años 50. Los docentes nos encontramos de golpe con que una herramienta –originalmente pensada para pocos– se masifica, y necesitamos elementos para su utilización armónica dentro del proceso educativo. En otras palabras, es imprescindible una formación y capacitación de los docentes para que esta herramienta sea útil. También es cierto que en nuestra sociedad hay un endiosamiento o demonización de las herramientas, y será necesario ubicarlas en el lugar adecuado.

5- La defensa de los Derechos de los Docentes
Entre los trabajadores de la educación existe un temor prudente, porque en muchos casos hemos vivido las reformas como antesalas o justificativos de la reducción y pérdida de derechos.

Demasiadas veces se ha utilizado la reforma o la calidad como excusa para que muchos docentes pierdan trabajo o derechos, y como dice el refrán popular “el miedo no es zonzo”. Por ello es que en SADOP estamos atentos a las cuestiones que se vinculan con el trabajo docente.

La estabilidad: desde la sanción de la Ley de Educación Nacional que consagra la estabilidad docente no existe justificación en ninguna reforma para sugerir o favorecer la pérdida de trabajo de los docentes.

La universalización y obligatoriedad de la Escuela Secundaria significa, como hemos reiterado en muchas oportunidades, más y mejor trabajo docente. Más trabajo porque es imprescindible la creación, en el ámbito paritario de nuevos cargos, que atiendan nuevas realidades, que permitan una escuela inclusiva, que acompañen el proceso de enseñanza-aprendizaje, y que favorezcan la integración de adolescentes y jóvenes.

Más trabajo docente con formación y capacitación en servicio, que incorpore más horas de trabajo fuera del aula, mayores espacios de debate entre docentes y mejor distribución de la carga horaria.

Mejor trabajo docente, que significa modificar las condiciones estructurales que produce la fragmentación del actual trabajo docente propiciando otras formas de trabajo que trasciendan el aula y el espacio de la propia disciplina.
Mejor trabajo docente significa también involucrar a los docentes en la construcción del proyecto institucional.

6- La gesta educativa
Sin lugar a dudas, la transformación de la escuela secundaria es un desafío que involucra no sólo a los docentes y al sistema educativo sino al conjunto de la sociedad. La gesta educativa, concepto acuñado por SADOP, requiere de una sociedad preocupada por sí misma y por su futuro donde todos los aportes son bienvenidos, donde cada sector de la comunidad organizada tiene algo importante para decir, donde las familias y los diversos sectores se involucran y no “la miran por televisión”.

Estamos convencidos de que pensar una escuela inclusiva es un proyecto que enamora porque está en juego no sólo el futuro de los individuos sino la esencia misma de la Nación y su proyección a futuro.
Por Claudio Corriés
Secretario de Educación
Consejo Directivo Nacional de SADOP
Seccionales/Delegaciones

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