El gobierno bonaerense comenzará a revisar en las próximas semanas los aportes que gira hoy a los colegios de gestión privada, con el objetivo de redireccionar los recursos hacia los establecimientos gratuitos o semigratuitos de las zonas más pobres de la provincia.
Las escuelas privadas atienden a un tercio de la matrícula provincial.
El 73% de las unidades educativas, que atienden a 876.000 alumnos de todos los niveles, reciben aportes para pagar los salarios del personal docente. Entre ellos, el 30% recibe el 100% de subvención, el 17% recibe un 80%, y el 13% entre el 60% y 70%. En total, el Estado gira 3 mil millones de pesos al año, sobre un presupuesto de 18.500 millones.
La idea del Ejecutivo es reducir el sistema a tres tipos de aportes, que podrían ser 50, 80 y 100%. Y hacer foco en los establecimientos que hoy enseñan en forma gratuita o semigratuita, con cuotas muy bajas, en los lugares de menores recursos y en aquellos adonde el Estado no llega.
El tema será tratado y consensuado con el sector el próximo mes en el marco del Consejo Consultivo de Educación con las entidades que nuclean a los colegios privados particulares laicos y confesionales: la Asociación de Entidades educativas Privadas de la República Argentina (ADEEPRA), la Asociación de Instituciones Educativas de la Provincia (AIEPBA), el Consejo de Educación Católica (CEC) y la Asociación Civil de Institutos de Enseñanza Privada (Acidepba). También participará de la discusión Sadop, el gremio que nuclea a los docentes privados.