El secretario general del Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP), Horacio Ghilini, resaltó las expectativas positivas que tiene respecto de la economía para los próximos meses, y ponderó la actuación del ministro de Educación, Alberto Sileoni, en la reciente paritaria nacional
El titular del SADOP, Horacio Ghilini, destacó la necesidad de fomentar el desarrollo de la pequeña y mediana empresa y aumentar la oferta productiva, como herramientas para enfrentar la suba de precios.
–¿Con qué idea fueron a la paritaria nacional? –Dentro de este contexto en la coyuntura actual cuando tenemos que ir a la paritaria docente, el argumento es: hay récord de recaudación, yo tengo ese horizonte, hay liquidez y plata, entonces, ¿hasta dónde tengo que exigir? Y tengo que exigir porque tengo deprimido mi sector, porque los docentes están dentro del sector público que en los últimos tiempos no llegó al promedio de aumento en paritarias. Y que es un sector que genera consumo.
Desde ese ángulo nosotros no tenemos que marcar el techo paritario del sector trabajador, porque si no se convierte en una presión en contra. Así que tengo que ir por el recupero, no sólo por la inflación.
Con ese espíritu fuimos a la paritaria docente sin hacernos los loquitos, porque una cosa es la recuperación estructural del salario de un sector, que para nosotros es una meta estratégica de años; en esta paritaria no pretendíamos ir revolucionariamente hacia los casi $5.000 de consumo de la canasta del docente.
Pero teníamos un escenario de expectativas coyunturales muy positivas.
–¿Y cómo evalúa los resultados obtenidos? –Muy positivo, lo que no significa que no siga ahora todo el proceso federal, que no va a estar exento de actitudes de algunos gobiernos como las que vimos en el pasado, por ejemplo en Río Negro, que parecen querer apagar un incendio con nafta; espero que la experiencia vaya mejorando la seriedad de las negociaciones. Hay que ver qué hace la Ciudad de Buenos Aires, donde por razones políticas, de la relación que tienen ellos con el Gobierno nacional no buscan un cierre feliz. Hay que esperar.
Pero en líneas generales la docencia quedó muy satisfecha, y quiero resaltar que encontramos un ministro de Educación que se puso al hombro la paritaria en persona, lo que normalmente no era muy común en nuestra historia.
Pero la negociación en definitiva fue feliz porque cada parte cedió en algún punto.
–¿En qué fundamentaron el pedido? –Los docentes hicimos estudios y elaboramos una canasta propia, entonces cuando hablamos de la inflación ya hablamos de algo selectivo; la canasta propia puede tener algún día menor valor que la inflación o como en esta coyuntura, mayor que el promedio. Este dato es interesante, nosotros hacemos la canasta propia que da más que el promedio y la hacemos con datos oficiales; no se necesita para medir la inflación con una sintonía fina mayor denostar al INDEC; se necesita usar los insumos del INDEC con una sintonía fina. Por un lado con el método del consumo implícito, ver qué pasa con el IVA es una manera de controlar la inflación real.
Y por el otro lado, la canasta propia, que es lo que consumimos nosotros, los docentes; por ahí los productos que consumimos aumentan más y tenemos una inflación mayor. Por lo tanto, para mí la inflación es un dato que es cierto que si se dispara es peligrosa, pero es un síntoma también positivo porque significa que hay expansión, ya lo dijo Hugo Moyano.
El problema para mí es que los precios no vayan por el ascensor y los salarios por la escalera, como dice una vieja frase.
–Varios gobernadores cuestionaron el acuerdo? –La fijación de un piso es un logro que tenemos que cuidar todos los docentes, porque empuja para arriba en provincias que a veces tienen inconvenientes propios de financiamiento, pero que a veces al distribuir hacia adentro no priorizan la educación como debería ser.
No sólo es un problema de financiamiento lo de las provincias.
–¿Y qué responde a los sectores que advierten por la posible “escalada”? –Los sectores reacios al mercado interno están buscando asustar con cuestiones como “ojo que se dispara el dólar”; más allá de que hay una inflación real están otros componentes agregados: ahora se van a ver los efectos de la asignación por hijo, de la suba de jubilaciones, del aumento a los docentes, la economía se va a calentar en los próximos meses, y entonces viene la receta de enfriar y ajuste o –y en esto estamos nosotros– mayor inversión, ayuda a las pymes, créditos baratos, o sea aumento de la oferta. ¿Cómo resolvés el desequilibrio? Si va a haber presión sobre el consumo tiene que haber más cosas para consumir. Lo que aparte reactiva la economía y esto genera empleo. Ésa es nuestra filosofía.
–¿Cómo ve el panorama en general? –Lo veo complejo por el enrarecimiento político que hay. En la Argentina no hay una oposición que diga yo quiero hacer este modelo de otra manera. Entonces la oposición se ha vuelto de trinchera y judicializa las cuestiones, porque no tienen ideas; como dice la Presidenta “no se les cae una idea”. Y los que sí tienen ideas son los sectores concentrados de la economía, que no quieren este modelo. Hay que democratizar la producción y fomentar el desarrollo de la pequeña y mediana empresa como trama social económica, ése es el horizonte que tenemos nosotros. Pero además, si tenemos inversión pública, crédito barato, el Fondo del Bicentenario, la Argentina va a tener una expansión muy buena; aparte de la intención del Gobierno de darle plata a los jubilados, hay que hacerse expectativas buenas en cuanto al mercado interno.
–¿Habrá una campaña de la CGT contra la suba de precios? –No, campañas en este momento, no. Pero sí hay una conciencia de varios gremios de ir hacia canastas sectoriales y empezar a manejar mucho más el tema de lo que necesita el trabajador de cada sector y además hay que saber discutir costos. La cosa es sentarse a la mesa y poder demostrar si tus costos aumentaron o no, porque si no la paritaria es ver quién grita más. Darle seriedad a eso es la sintonía fina, ir hacia canastas sectoriales, en eso hay mayor conciencia y estuvimos hablando con la gente de bancarios que tiene trabajos hechos, al igual que alimentación, transporte. Vamos en ese camino.
–¿Cuál es el tema central para ustedes en la economía? –No queremos comprender la sociedad como economistas que no somos sino como dirigentes sociales con alguna idea de lo que pasa en la economía, y por lo tanto para nosotros la variable sobre la cual hacemos girar las otras es el empleo, la curva del empleo es fundamental, la priorizamos como el test de valor de salud de una economía: crece el empleo o decrece, con sus variantes, por ejemplo si el empleo informal se va haciendo formal, si se genera empleo genuino. Toda esa gama que tiene que ver con el trabajo y con el salario; ése es el núcleo.
Para nosotros el objetivo es el pleno empleo.
“No hay que atomizar el movimiento obrero”
Consultado sobre las derivaciones de los fallos de la Corte sobre libertad sindical, Ghilini recordó que “nosotros hemos hecho trabajos concretos con el MTA en su momento sobre el modelo sindical y nuestra conclusión, en eso nos distanciamos siempre de la CTA, es que el modelo sindical argentino hay que pedirle democratización y no atomizar las personerías.
Cuando uno mira la cantidad de gremios en la Argentina se da cuenta de que no hay carencia de libertad sindical. Hay un sector de la CTA que ya comprendió mejor este tema y hace poco vi un mensaje desde ese sector, porque ellos tienen su propia discusión interna, de que verían que por el camino de la democracia interna lograban más objetivos y no estaban tanto con la personería, lo dijo el propio Horacio Meguira, abogado de la CTA.
Agregó que “históricamente tengo relación con integrantes del empresariado, y ellos también están preocupados porque se atomice el movimiento obrero, siendo que a mí me interesa muy poco que sea la parte empresarial la que nos diga cuál debe ser el modelo sindical, pero no es malo escuchar que con sensatez hay sectores que se dan cuenta de que una fragmentación y anarquización de la parte sindical provocaría grandes conflictos en la producción”.
Por: Héctor Medina
Foto: Diario BAE